Ivabelle Arroyo, analista:
Explicó que la Ciudad de México enfrenta problemas estructurales de agua por haberse construido sobre antiguos lagos, lo que dificulta su abastecimiento y drenaje, hubo inundaciones históricas, como la de 1629 que duró cinco años, y se mencionan obras clave como el drenaje profundo impulsado en el siglo XX: la entubación de ríos, motivada por problemas sanitarios, transformó el paisaje y redujo la capacidad natural de desalojo; además, fenómenos recientes como lluvias históricas han evidenciado la vulnerabilidad de la ciudad, este problema no es exclusivo de la capital, pues sus políticas públicas impactan a otras regiones del país.
Rafael Pérez Gay, analista:
Refirió que, actualmente, la ciudad enfrenta la paradoja de sufrir tanto inundaciones como escasez de agua debido a la mala planeación y distribución desigual, zonas como Iztapalapa reciben agua solo al final de la red, mientras otras tienen suministro constante; el entubamiento de ríos y la acumulación de basura en el drenaje agravan el riesgo de encharcamientos severos, indicó que, expertos proponen una gestión integral y equitativa del recurso, recuperando algunos cauces y adaptando la infraestructura al cambio climático.